Después de toda una vida como clienta de la Pollería de Ramón, decidí dar un paso adelante y embarcarme en la aventura de aprender el oficio para poder continuar con su legado. Así nace este proyecto, con el objetivo de seguir ofreciendo el mejor servicio en la Galería Lucillo y mantener viva la tradición de un comercio cercano y de confianza.
Nuestro compromiso es que los clientes y vecinos del barrio sigan disfrutando de productos de calidad y de la atención de siempre. Un trabajo que realizo con dedicación y pasión, porque realmente me encanta.